Se cumple un año más de la brutal represión a jóvenes de una familia Qom en la localidad de Fontana.
En esa ocasión agentes policiales irrumpieron en la vivienda, golpeando y torturando a los chicos sin posibilidad alguna de defensa para, posteriormente, por la fuerza llevarlos detenidos.
Familiares cuentan que en la comisaría a una de las chicas le tiraron alcohol y le decían «a ver quién se anima a prenderle fuego a esta india».
El caso tuvo trascendencia nacional y el personal involucrado fue apartado de su cargo.
Este accionar no sólo es muestra de brutalidad policial y violencia institucional, también de desprecio por nuestros pueblos originarios.
La causa se encuentra a la espera de juicio con 9 agentes policiales imputados.


