Durante la sexta audiencia del juicio por los hechos ocurridos en el barrio Banderas Argentinas, dos efectivos policiales declararon ante el tribunal. Uno de ellos denunció haber recibido presiones de sus superiores durante la investigación, mientras que el otro identificó a varios de los policías imputados a partir de registros fílmicos. El Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco interviene como querellante en la causa.
El 3 de noviembre se desarrolló la sexta audiencia del juicio oral y público que investiga los hechos de violencia institucional cometidos contra integrantes de dos familias del pueblo Qom en el barrio Banderas Argentinas, de Fontana, en mayo de 2020. Durante la jornada declararon el oficial principal Héctor Ariel Velázquez, quien se desempeñaba en la Comisaría Segunda de Fontana al momento de los hechos, y el comisario retirado Orlando Ismael Trangoni, ex segundo jefe de la Comisaría Tercera de esa localidad.
Ambos testimonios presentaron contradicciones respecto de declaraciones brindadas durante las etapas previas de la investigación. La audiencia también permitió avanzar en la identificación de efectivos policiales que aparecen en los registros audiovisuales incorporados a la causa y en la reconstrucción de los procedimientos desarrollados tanto en el barrio como dentro de la dependencia policial.
Al inicio de la jornada, la defensa planteó desistir de las declaraciones de Claudio Nahuel Gómez y Karina Chávez. La querella se opuso al pedido y ratificó su intención de escuchar ambos testimonios, por considerarlos relevantes para el esclarecimiento de los hechos investigados.
UN POLICÍA DENUNCIÓ PRESIONES DURANTE LA INVESTIGACIÓN
El primer testigo de la jornada fue el oficial principal Héctor Ariel Velázquez, quien en 2020 prestaba servicios en la Comisaría Segunda de Fontana.
Durante su declaración, el efectivo manifestó dificultades para recordar distintos aspectos de los procedimientos realizados en aquel período, que atribuyó a la cantidad de intervenciones policiales en las que había participado.
Sin embargo, durante el interrogatorio surgieron contradicciones entre sus afirmaciones ante el tribunal y el testimonio que había prestado el 13 de octubre de 2020. En aquella oportunidad, Velázquez había identificado a integrantes de la fuerza policial a partir de los registros audiovisuales que actualmente forman parte del expediente judicial y que fueron exhibidos durante el juicio.
En ese contexto, el testigo denunció haber recibido presiones de sus superiores durante la investigación. Según manifestó, al momento de prestar declaración ante mandos policiales fue amenazado con sanciones y actuaciones sumariales.
Velázquez mencionó entre los superiores involucrados al comisario mayor Godoy y al comisario Ariel Alejandro Gonzalo González. Durante su exposición, sostuvo que las presiones se produjeron bajo la premisa de que “en esta causa alguien tiene que caer”.
Las afirmaciones del testigo incorporaron al debate denuncias sobre posibles irregularidades en las actuaciones desarrolladas durante la investigación de los hechos.
ORLANDO TRANGONI IDENTIFICÓ A EFECTIVOS POLICIALES EN LOS VIDEOS DE LA CAUSA
En segundo término, declaró el comisario retirado Orlando Ismael Trangoni, quien se desempeñaba como segundo jefe de la Comisaría Tercera de Fontana cuando ocurrieron los hechos investigados.
Al comenzar su testimonio, Trangoni manifestó desconocer los motivos precisos de su citación y expresó dificultades para recordar distintos aspectos del operativo policial.
Durante la exhibición del material audiovisual incorporado al expediente, que incluye registros del procedimiento realizado en la vivienda y de los movimientos dentro de la dependencia policial, el testigo logró identificar a varios de los efectivos imputados.
Entre ellos reconoció a Diego Adrián Latorre, Orlando Sergio Martín Cabrera, Cristian Eduardo Foschiatti, Cristian Benítez, Cristian Borda y Marcelo Eduardo Blanco. También identificó a Sofía González, a quien señaló como responsable de la guardia.
El ex-comisario reconoció además las maniobras mediante las cuales el personal policial trasladaba a las personas aprehendidas hacia el interior de la dependencia.
Durante su declaración, también se refirió a los procedimientos que deben seguirse ante la presencia de personas detenidas con lesiones. En ese sentido, ratificó que, de acuerdo con los protocolos de actuación policial y la Ley de Seguridad Pública, toda persona lesionada debe ser trasladada de inmediato a Sanidad Policial.
Su testimonio aportó elementos sobre la identificación del personal que intervino en los procedimientos y sobre las obligaciones institucionales relacionadas con el resguardo de la integridad física de las personas detenidas.
LOS HECHOS INVESTIGADOS Y LA CONTINUIDAD DEL JUICIO
La causa se remonta a la madrugada del 31 de mayo de 2020, cuando efectivos de la Comisaría Tercera de Fontana ingresaron, presuntamente sin orden judicial, a una vivienda del barrio Banderas Argentinas. Según la acusación, durante el procedimiento y posteriormente en la dependencia policial, integrantes de la comunidad Qom sufrieron agresiones físicas, amenazas, vejaciones y otros hechos de violencia institucional.
El expediente fue elevado a juicio en abril de 2022, pero el inicio del debate se demoró por sucesivas suspensiones y reprogramaciones. Finalmente, las audiencias comenzaron el 5 de octubre de 2026, con diez efectivos policiales imputados por distintos delitos.
Tras las declaraciones de Velázquez y Trangoni, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el 12 de noviembre, cuando se espera que continúen los testimonios de efectivos policiales. El cronograma prevé además nuevas audiencias para los días 17 y 30 de noviembre, y 1 y 3 de diciembre.
El Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco participa como querellante en la causa y continúa acompañando el desarrollo del proceso judicial por los hechos de violencia institucional denunciados contra integrantes de la comunidad Qom en Fontana.


